Guía Tecnológica del Cultivo de Arroz de Secano

Guía Tecnológica del Cultivo de Arroz de Secano

Información general

El arroz es por derecho propio uno de los cereales más importantes del mundo y además una de las plantas más estudiadas del planeta. De ella
podrían escribirse libros o enciclopedias, más en esta guía nos limitaremos a escudriñar un poco el origen, las características agronómicas, cultivo, manejo agronómico, manejo de plagas y
enfermedades y cosecha y postcosecha de este blanco tesoro.

El arroz es el alimento básico para más de la mitad de la población mundial, ocupando el segundo lugar después del trigo si se considera la superficie cosechada, pero si consideramos su importancia como cultivo alimenticio, el arroz proporciona más calorías por hectárea que cualquier otro cereal. El arroz tiene un componente proteico de
aproximadamente 8.2% y en calorías 3,665 Kcal. Suministra más calorías a la dieta que el trigo, el maíz, la yuca o la papa.

Actualmente la producción de arroz cubre solamente un 80% del consumo nacional. Estadísticas del CENAGRO en el 2011, indican que
el consumo percápita (por persona) es creciente, siendo en ese año de 50 kilogramos. Lograr la autosuficiencia en la producción de arroz en
Nicaragua es uno de los objetivos más preciados que tenemos para lograr la seguridad alimentaria del país.

El arroz de secano ocupa cerca del 50% del área de siembra del país y es responsable de aproximadamente el 35% de la producción de arroz. El cultivo se concentra principalmente en seis zonas, donde el ciclo de siembra está marcado por la aparición de las lluvias: Pacifico Norte y Sur, Región Norte y Central, Caribe Norte y Sur, siendo estas últimas las principales zonas de secano de nuestro país.

1.1 Descripción botánica (origen y taxonomía)

El cultivo del arroz (Oryza sativa L.) comenzó hace casi 10.000 años, en muchas regiones húmedas de Asia tropical y subtropical. El arroz es originario del extremo oriente, al pie del Himalaya, dando origen por el lado chino a la subespecie Oryza sativa japónica y del lado indio (referente a la India) a la subespecie Oryza sativa indica. La mayoría de las variedades cultivadas se derivan de la especie Oryza sativa.

El género Oryza incluye 23 especies de las cuales 21 son silvestres y dos cultivadas; éstas dos son Oryza sativa, de origen asiático y Oryza glaberrima, originaria del delta del río Níger, en África.

El arroz es una monocotioledónea, se clasifica en el género Oryza de la familia de las Poaceas (Poaceae). El arroz tipo grano largo de origen
indica, que puede tener entre cuatro y cinco veces la longitud de su grosor, posee una cantidad alta de amilosa y es por esta razón por la que requiere una proporción relativamente alta de agua para su cocción. Es el más vendido en Estados Unidos y el preferido en Nicaragua, ya que no se hace masa al momento de la cocción.

1.2 Morfología del cultivo

Raíces: las raíces son delgadas, fibrosas y fasciculadas (no tiene raíz principal). Posee dos tipos de raíces, seminales se originan de la radícula (brotan de la semilla) y son de naturaleza temporal y las raíces adventicias secundarias, que tienen una libre ramificación y se forman a
partir de los nudos inferiores del tallo joven. Estas últimas sustituyen a las raíces seminales.

Tallo: se forma de nudos y entrenudos alternados, siendo cilíndrico, nudoso y de 60-120 cm de longitud.

Hojas: son alternas (una a cada lado), envainadoras (que envuelven el tallo), con el limbo (lámina de la hoja) lineal, agudo, largo y plano. La presencia de lígulas y aurículas es una forma de diferenciar las plantas de arroz de las malezas en estado de plántula. Las malezas no presentan aurículas pero pueden o no tener lígulas de diferentes formas, colores y tamaños.

Flores: es una planta monoica con floración completa y cleistogama (se auto poliniza), sus flores son de color verde blanquecino dispuestas
en espiguillas cuyo conjunto constituye una panoja grande.

Inflorescencia: es una panícula (espiga) determinada que se localiza sobre el vástago terminal, siendo una espiguilla la unidad de la
panícula.

Grano: el grano de arroz es el ovario maduro. El grano descascarado de arroz (cariópside) con el pericarpio pardusco se conoce como arroz café;
el grano de arroz sin cáscara con un pericarpio rojo, es el arroz rojo.

Latencia: la semilla de arroz, luego de cosechada no es viable para la siembra, sino hasta pasado unos dos meses después de la cosecha, ya que
este grano presenta el fenómeno conocido como latencia.

Latencia es la incapacidad de la semilla madura de germinar en condiciones favorables. Una de las ventajas es impedir la germinación de la panícula en condiciones de humedad y evitar la germinación de la semilla almacenada.

1.3 Fenología del cultivo

En el cultivo del arroz se presentan 3 fases y 10 etapas de desarrollo, fácilmente identificables. En cada una de ellas ocurren fenómenos que se
relacionan estrechamente con operaciones de campo y que cualquier acontecimiento aquí afecta el rendimiento del cultivo (Zamalloa Calle, 2008).

Fase 1: Vegetativa
La fase vegetativa comienza con la germinación de la semilla y sigue hasta la diferenciación del primordio (cogollo) floral (Fernández et al,
1985). Esta fase vegetativa es la única etapa cuya duración es variable, pero la misma determina el ciclo de las variedades.

Germinación (Etapa 0): el proceso de germinación comienza con la absorción de agua e intercambio gaseoso. Después de la pre germinación de la semilla, la radícula y plúmula sobresalen a través de la cascara (palea y lema). Antes del segundo o tercer día después de la siembra, la primera hoja sale a través del coleóptilo (primera hoja).

Plántula (Etapa 1): desde la emergencia hasta inmediatamente antes de aparecer el primer macollo (5tª hoja), dura entre 14 y 20 días. En esta etapa la plántula consta de un tallo y cinco hojas. Hasta 3rª hoja la planta vive de las reservas del endosperma (sustancias de reserva de la
semillas).

Inicio a máximo macollamiento (Etapa 2): esta es la etapa más larga, es variable y depende del ciclo de la variedad (Entre 25 y 55 días de duración).

El primer componente del rendimiento, que es el número de panículas por planta, se origina en esta etapa.

Elongación del tallo (Etapa 3): va desde el momento en que el cuarto entrenudo del tallo principal empieza a destacarse por su longitud,
hasta el comienzo de la siguiente etapa. La etapa varía de 5 a 7 días. La elongación del tallo es menor en variedades de ciclo corto.

Fase 2: Reproductiva
Esta fase va desde el inicio de la panícula hasta la floración. Se caracteriza por la aparición de los órganos reproductivos de la planta. La duración de la misma es constante en todas las variedades con un promedio de duración de 35 días. En esta fase se determina el número de espiguillas / por panícula; es importante que al inicio de esta etapa el cultivo reciba todo el nitrógeno pendiente de aplicar.

Cambio de primordio floral o iniciación de panícula (Etapa 4): la diferenciación del meristemo (cogollo) en el punto de crecimiento del tallo, permite el inicio del primordio floral. El primordio floral es visible a simple vista en un período de 10 días después de su iniciación.

Panzoneo o desarrollo de la panícula (Etapa 5): ocurre entre 12 y 16 días luego de la diferenciación. La exersión o salida parcial o total de la panícula, a través de la vaina de la hoja, marca el final de esta etapa. Esta etapa demora entre 15 y 16 días. El segundo componente del rendimiento, número de granos por panículas, se origina en esta etapa.

Floración (Etapa 6): el arroz es una planta autógama, o sea que básicamente se auto fecunda (en un 97-98%). La floración inicia con la apertura de las espiguillas. Tiene una duración de 3 a 5 días luego de la emergencia de la panícula (espiga). Generalmente la floración se lleva a cabo durante la mañana. Esta etapa dura de 7 a 10 días.

Fase 3: Madurez
Se caracteriza por la formación y el llenado de los granos. La duración de esta fase también es constante, de aproximadamente 30 días.

Estado lechoso del grano (Etapa 7): el grano empieza a llenarse con un líquido blanco y de consistencia lechosa que puede apreciarse al presionarlo con los dedos. Esta etapa tiene una duración aproximada de 10 días. El tercer componente del rendimiento, peso de mil granos
se forja en esta etapa.

Estado pastoso del grano (Etapa 8): durante esta etapa que tiene una duración de 10 días, la porción lechosa del grano se transforma primero
en una masa suave, que posteriormente se torna más dura. Los granos de la panícula cambian de color verde a amarillo.

Estado de grano duro o madures fisiológica (Etapa 9). en esta etapa finaliza el ciclo de vida de la planta de arroz. Luego de 35 a 40 días de
la polinización, se alcanza la madurez (la espiga se inclina en ángulo de 90°). El tiempo de esta etapa es de 6 a 7 días. Los días lluviosos y las
bajas temperaturas pueden retardar la duración de esta fase.

1.4 Requerimientos agroecológicos

Clima: se trata de un cultivo tropical y subtropical. El arroz se cultiva desde el nivel del mar hasta los 2,500 msnm (metros sobre el nivel del mar).

Precipitación: para obtener un buen rendimiento en secano son necesarios de 200 a 300 mm de lluvia bien distribuidas por mes, es decir de 800 a 1,200 mm durante el ciclo del cultivo (1 mm de lluvia equivale a 1 litro por metro cuadrado de suelo). Existen variedades de ciclo corto que toleran déficit de humedad, siempre y cuando este déficit no coincida con el periodo de mayor demanda (que es en el inicio de primordio a
grano lechoso). Temperatura: la temperatura óptima para el
desarrollo del cultivo es entre 24 y 32°C. Por encima de los 40ºC no se produce la germinación.

Humedad relativa: periodos largos de roció (> mayor al 80% de humedad relativa, es decir de la humedad del aire) a menudo provocan un incremento en la incidencia de enfermedades.

Viento: vientos ciclónicos, si ocurren después del espigamiento, causan acame (volcamiento) y agrietamiento en el cultivo. Los vientos fuertes
a menudo secan las panículas, aumentando su esterilidad y aborto. Los fuertes vientos, también favorecen el esparcimiento de enfermedades
bacterianas de la hoja del arroz.

Luminosidad: en general el arroz es una planta de día corto (menos de 12 horas de luz) y sensible al fotoperiodo (cantidad de horas luz por día).
Así, los días largos pueden acelerar o retardar en forma considerable la floración. Sin embargo, las variedades insensibles al fotoperiodo hacen
posible que el agricultor del trópico plante arroz en cualquier período del año sin grandes cambios durante el desarrollo del cultivo.

La zona intertropical: es la franja que se ubica entre los trópicos de Cáncer y de Capricornio.

Estudios realizados por el INTA en el Valle de Sébaco, durante el periodo del 2004 al 2015, indican que existe efecto de las horas luz en el rendimiento, en la etapa de inicio de primordio a grano yesoso (45 días aproximadamente). Estos resultados, muestran una relación positiva de que a medida que se incrementa la luminosidad en este periodo crítico, se obtiene un mayor rendimiento. El modelo explica la dependencia del rendimiento con respecto a la luminosidad.

Suelo y nutrientes: el cultivo tiene lugar en una amplia gama de suelos, variando la textura desde arenosa a arcillosa. Los suelos de textura fina
dificultan las labores, pero son más preferibles al tener mayor contenido de arcilla, materia orgánica, mantener la humedad y suministrar más
nutrientes. Por tanto la textura del suelo juega un papel importante en el manejo del riego y de los fertilizantes. El análisis de suelo es importante
porque muestra las condiciones en las que se encuentra el suelo en cuanto a nutrientes, acidez y textura. Además permite saber con precisión qué y cuánto fertilizante se debe aportar en una cosecha.

pH: el pH óptimo para el arroz es 6.6, pues con este valor la liberación microbiana de nitrógeno y fósforo de la materia orgánica, y la disponibilidad de fósforo es alta.

El rango de acides o pH, se mide en una escala que va de 0 a 14; siendo el punto neutro el centro, o sea 7. Un suelo en la escala menor de 7 es ácido
y mayores que 7 es lo contrario a ácido, o sea es alcalino.

Zonas de producción de arroz de secano

El arroz se adapta bien en todas las regiones de Nicaragua, principalmente en aquellas zonas bajas con disponibilidad de agua de riego, aunque también se cultiva bajo la modalidad de secano o temporal utilizando variedades adaptadas. En el cultivo del arroz se presentan algunas variantes dependiendo de la modalidad de cultivo que se
escoja:

Secano al espeque: es netamente de producción de autoconsumo. Se encuentra especialmente en las zonas húmedas y semi húmedas, dispersas en todo el país.

Secano no especializado, con bueyes y poco uso de agroquímicos: su ubicación principal es en el Valle de Jalapa y la zona húmeda y
semi húmeda de Matagalpa, Jinotega, Boaco, Chontales, Río San Juan y RAAS.

Secano, no especializado, con bueyes y uso de agroquímicos: su ubicación principal es el Valle de Jalapa, en primer lugar, y en segundo lugar, las zonas más húmedas de El Viejo, Posoltega, Chichigalpa, Diriomo, Masaya, Cárdenas, Sapoa, Nandaime, San Carlos, Boaco.

Secano con uso de maquinaria y agroquímicos: su ubicación principal es El Valle de Jalapa y Pantasma, en segunda instancia los lugares
más húmedos de Chinandega, El Viejo, Sapoa, Malacatoya, San Carlos, Tecolostote y Boaco. Zonas potenciales de arroz de secano en
Nicaragua Las principales zonas potenciales por sus características de disponibilidad de agua, suelo y clima se encuentra en la Costa Caribe norte y sur, Rio San Juan, Noroccidente de Chinandega, Sur
de Rivas y los Valles de Jalapa y Pantasma.

Manejo agroecológico del cultivo

Además de la identificación de una variedad adaptada a las condiciones locales, es primordial definir la implementación de prácticas agronómicas que permitan una producción más competitiva del arroz de secano, como: Preparación del suelo anticipada, Fecha de siembra, disponibilidad de semilla y su óptima densidad de siembra, fertilización eficiente y oportuna, control efectivo de malezas, plagas y enfermedades.

2.1 Fechas de siembra
Considerando que el ciclo de las variedades existentes en el país varía entre tres y cuatro meses, la mayoría de los productores de secano inician las siembras entre los meses de mayo y julio. Si se produce una segunda siembra puede ocurrir durante los meses de agosto y septiembre, dependiendo de las condiciones de humedad y la variedad.

2.2 Preparación de suelo
Los objetivos de una buena preparación del suelo son:
• Construir una buena cama de siembra para las semillas.
• Mejorar la textura del suelo para un buen establecimiento de las plántulas.
• Controlar las malezas.
• Incorporar los residuos de los cultivos y las malezas jóvenes en el suelo para su descomposición.
• Conservación del suelo (nivelación del campo, siembra en contorno, cobertura del suelo).

2.3 Labranza cero (espeque)
A este sistema de producción se le conoce como labranza de conservación y es utilizado generalmente en zonas ligeramente onduladas, en donde los agricultores siembran sobre cobertura vegetal que se forma después de la chapoda de malezas y rastrojos.

2.4 Labranza mínima con bueyes
Consiste en la roza y manejo en hilera de los rastrojos (no quema). Después de haber realizado estas actividades se le pasa una raya de arado con bueyes y el suelo queda listo esperando la raya final de siembra.

2.5 Labranza convencional
En el sistema de producción con maquinaria, en suelos francos, el número de pases de un implemento agrícola, es de un pase de arado
y dos pases de grada, mientras que en suelos arcillosos el número de pases de grada dependerá del tamaño de los terrones.

2.6 Selección de una variedad adecuada
En la selección de variedades se debe tener en cuenta el ciclo del cultivar, las condiciones ambientales, los principales problemas fitosanitarios, la disponibilidad de agua y el comportamiento histórico de rendimiento de las diferentes variedades.

2.7 Profundidad y densidad de siembra
La profundidad de siembra de semilla de arroz debe ser entre 2 y 4 cm. La determinación de la densidad de siembra a utilizar va a ser influenciada por diferentes factores: germinación de la semilla, el potencial de macollamiento de la variedad, el sistema de siembra utilizado, entre otros.

Se debe garantizar una población aproximada de 250 a 300 plántulas/m2. El porcentaje de germinación mínimo de la semilla debe de ser el
80%. Siembra en surco con bueyes con distancias entre 35 a 40 cm, se requiere aproximadamente 90 kg/ha-1 (140 lb/mz) de semilla.

Siembras al espeque, con distancias entre surco de 30 a 35 cm y de golpe de 20 a 30 cm se requieren entre 45 y 50 kg ha-1 (70-80 lb/mz) de
semilla. Antes de la siembra, se recomienda inocular (aplicar) y tratar la semilla con bioinsumos como micorriza, trichoderma, metarhizium, beauveria; todos éstos son hongos benéficos para garantizar
una buena germinación y el desarrollo de un cultivo sano y vigoroso.

Fertilización

Para tener una mayor productividad en los cultivos se requiere una adecuada nutrición y fertilización. La planta de arroz requiere varios
nutrientes esenciales para llegar a un óptimo rendimiento.

El Proyecto de Fertilidad de Suelos (INTA-FAO), realizo en 1999, estudios de respuesta a la fertilización NPK, en siete sitios de riego y secano, indican que por efecto de aplicar 120-60-60 kg/ha de NPK (nitrógeno, fósforo y potasio), se incrementan los rendimientos en un 25.4%.

Sin embargo, el agricultor debe ajustar estas cantidades según los análisis de suelo (para el caso del potasio y el fósforo) y su propia experiencia para definir las dosis más apropiadas de Nitrógeno. El agricultor puede incorporar desde antes o al momento de la siembra el 100% del fosforo, 20% del potasio y al menos un 20% del nitrógeno. Así, el fertilizante está incorporado dejando disponible los nutrientes para ser
absorbidos por las raíces.

Posteriormente entre las etapas de inicio de macollamiento e inicio de primordio floral se aplica el restante 80% de Nitrógeno y 80% de Potasio en al menos dos o tres fraccionamientos.

Se debe tener mucho énfasis en el ciclo del cultivo, si es de ciclo corto (90 días), intermedio (120 días) o largo (más de 120 días) para realizar los aportes de nutrientes de manera oportuna.

Para producir una tonelada de arroz granza la demanda total es de 21.1 kg/N, 3.5 kg/P2O5 y 24.8 kg/K2O, y la demanda de la cosecha es de
12.8 kg/N, 2.3 kg/P2O5 y 3.0 kg/K2O.

Con respecto a los micronutrientes se recomienda aplicarlos vía foliar usando biofertilizantes enrriquecidos. Las dosis usadas son de 500cc
por bomba de mochila de 20 litros en la etapa vegetativa del cultivo y un litro por bombada en la etapa reproductiva. La frecuencia de aplicación
de estos biofertilizantes es cada 10 días.

Monitoreo y manejo de malezas, plagas y enfermedades

4.1 Malezas

La competencia de las malezas y/o arvenses en el arroz, varía con el sistema de siembra del cultivo, la variedad y las técnicas de cultivo (preparación del terreno, densidad de siembra, abonado, etc.). Esta competencia resulta más importante en las primeras fases de crecimiento del cultivo, por tanto, su control temprano es esencial para obtener óptimos rendimientos. La pérdida directa de la producción de arroz debido a la presencia de malezas en los arrozales se estima en cerca de 20% con pérdidas que pueden llegar desde 40% hasta un 100% cuando las malezas no son controladas.

Entre los efectos indirectos más importantes, actúan como hospederos de insectos dañinos, nemátodos (gusanos de la raíz microscópicos) y agentes patógenos. Es importante aplicar los herbicidas solamente cuando el suelo tenga la humedad adecuada y las malezas estén en activo crecimiento considerando que éstas no tengan más de 3 hojas.

4.2 Plagas
El arroz crece en ambientes húmedos y cálidos donde los insectos plaga también prosperan y dañan el cultivo. Más de 100 especies de insectos
son consideradas plagas del arroz, pero solamente 20 de ellas tienen importancia económica. Estas especies atacan todas las partes de la planta de arroz en algún momento de su desarrollo y
existen pocas variedades de arroz resistentes.

Enfoque agroecológico en la producción de arroz

Con la intensificación de los cambios bruscos en las condiciones ambientales requeridas para la agricultura, el INTA está implementando un proceso de transición de una agricultura convencional a una enfocada en mejorar la productividad, resilencia, sostenibilidad y equidad. En ese sentido, el principio de este modelo agroecológico consiste en combinar la investigación científica y la experimentación basada en el conocimiento empírico, enfatizando en la aplicación de innovaciones tecnológicas para generar tecnologías eficientes, productivas, de bajo costo y que sean fácilmente adoptables por pequeños y medianos productores. De esta manera, promovemos la sostenibilidad de los sistemas productivos a largo plazo y reducimos la dependencia de insumos sintéticos/químicos brindando así resistencia ante estreses ambientales y económicos, propiciados por el cambio climático.

En consecuencia, se construyó la estrategia nacional de bioinsumos con la finalidad de explotar los beneficios de los microorganismos benéficos para la agricultura. Por señalar algunos ejemplos destacamos el control de plagas y enfermedades, promueven el crecimiento de las plantas, ayudan a mejorar la estructura física del suelo, restaura y equilibra la biota de los suelos, reduce el estrés hídrico; entre otras.

Implementación de microorganismos benéficos para el manejo fitosanitario del cultivo de arroz

Antes de la siembra se recomienda aplicar Metarhizium anisopliae o Beauveria bassiana en dosis de 500 g/mz para el control de la gallina ciega u otros plagas en el momento de la preparación del suelo.

Al momento de la siembra la semilla se debe inocular con Micorrizas + Trichoderma para promover el crecimiento y desarrollo de las plántulas además, controlar microorganismos patogénicos que causan enfermedades en esta etapa del crecimiento. Se recomienda la aplicación de 300 g de Trichoderma + 500 g de Micorrizas en combinación con agua (suficiente para que el microorganismo se adhiera a la semilla) y 5 gotas de aceite vegetal para aplicarlo a la semilla, seguidamente se debe dejar reposar por al menos 3 horas. La dosis mencionada se utiliza para inocular 80 libras de semilla.

Después de la siembra, en la segunda semana de crecimiento se inician a realizar aplicaciones preventivas con el hongo Trichoderma en dosis de 500 g/mz de forma semanal o cada quince días, para prevenir afectaciones de enfermedades como Rhizoctonia y Helminthosporium.

Antes y después de la floración se debe de aplicar Trichoderma para el control de Pyricularia y Bacillus subtillis para el control de Burkholderia.

Las aplicaciones se pueden realizar semanales o cada quince días hasta la cosecha. Se aplican 500 g/mz de Trichoderma y 1 lt/mz de Bacillus
subtillis. En cambio, para el control de plagas como ácaros, chinches y spodoptera se recomienda la aplicación preventiva de Beauveria y Metarhizium en todas las etapas del cultivo, con dosis de 500g/ mz aplicadas cada quince días.

Recomendaciones

• Aplicar los bioinsumos en horas de la tarde cuando el sol se haya ocultado, esto permite una mayor efectividad del producto.

• Utilizar instrumentos y bombas de mochila que no hayan sido utilizado para aplicar productos químicos.

• No se recomienda aplicar fungicidas ni bactericidas en combinación con los bioinsumos, ya que en algunos casos no son compatibles.

• El mayor efecto de los bioinsumos es de forma preventiva, por lo que no se recomienda las aplicaciones una vez que se encuentre el lote afectado en más del 10%.

• Además de bioinsumos se debe promover el uso de otras prácticas agrológicas que contribuyan a mejorar la producción y calidad
fitosanitaria del cultivo.

Metodología de muestreo

El muestreo para la toma de decisiones en la ejecución de programas MIP, requiere de estimados menos acuciosos, pero rápidos y lo más apegados a la realidad, para poder clasificar las poblaciones en categorías de decisiones, tales como “aplicar” o “no aplicar” una medida de manejo ó control.

Cuando se utiliza la red entomológica (jama) en el cultivo de arroz, para realizar el muestreo de insectos como sogata, chinches, hidrelia u
otros. Se tomara el primer punto de muestreo a 20 metros del inicio del lote (o de la cerca viva o muerta), efectuando 10 pases de red. En los restantes 9 puntos. se desarrollaran también 10 pases sencillos de red, éstos siguiendo las diagonales del campo y tratando de abarcar toda la longitud y área del mismo. Otra alternativa consiste en tomar la muestra sólo en 5 puntos del lote, realizando 20 pases de red en cada uno de ellos.

Posteriormente se procede al recuento total de insectos, según la especie encontrada.

Insectos del suelo y de la raíz

Se presentan desde la siembra hasta el estado de plántula. Se alimentan de las raíces o al cortar el tallo a ras del suelo. En arroz de secano, las principales plagas de este grupo que se encuentran en el suelo son: gusanos de Agrotis spp; gusanos de Feltia spp; gusanos de Phyllophaga spp (gallina ciega); Sinfilidos (Scutigerella spp, Scolopendrella spp, Hanseniella spp), Gorgojo acuático (Lissorhoptrus spp).

Entre las medidas de control cultural para el manejo de estas plagas del suelo destacan: Aumento de la densidad de siembra, Eliminación de residuos de cosecha y malezas, labranza semanas antes de la siembra.

También están los tratamientos de semilla de origen orgánico como Azadirachtina. Otra alternativa es tratar la semilla con Imidacloprid, Thiodicarb o Thiametoxam.

Acaros (Steneotarsonemus spinki)

El acaro Steneotarsonemus spinki, es extremadamente pequeño. Los acaros se localizan en la base de las vainas especialmente de la hoja
bandera, donde existe buena humedad y buena protección, lo que hace difícil su detección.

Las mayores incidencias de acaro están correlacionadas con los factores ambientales, las condiciones óptimas para su incremento poblacional es a humedades relativas mayores de 80% y temperaturas superiores a 25°C.

Generalmente los síntomas se observan en la fase vegetativa, con la aparición temprana de manchas marrones en las vainas de las hojas
provocando deformaciones en el grano (pico de loro), impidiendo su llenado y ocasionando una elevada tasa de vaneamiento de la panícula, con la disminución del rendimiento y la calidad del grano.

En la fase reproductiva y floración, es cuando se observan las mayores poblaciones del acaro y es durante el llenado del grano, cuando ocurre el
mayor daño.

Control biologico: entre los bioplaguicidas empleados para su control se encuentran: Bacillus thuringiensis, Beauveria bassiana, Verticillium
lecanii y Metarhizium anisopliae.

Control quimico: se recomienda aplicar los productos en la fase reproductiva, durante la etapa de desarrollo de la panicula (embuchamiento) siempre y cuando los monitoreos indiquen la presencia de acaros. Es importante realizar controles normales de protección de la espiga.

Entre los productos se sugieren: Triazophos, Profenos, Abamectina.

Sogata (Tagosodes orizicolus)

La población de sogata fluctúa con la edad del cultivo, la época del año, y la variedad sembrada. En forma general las máximas poblaciones de
ninfas y adultos se presentan en las fases de plántula y de embuchamiento a floración. El Insecto es vector del virus de la hoja blanca (VHB).

Diversas especies de parasitoides, depredadores y hongos entomopatógenos actuan como enemigos naturales de sogata, regulando
la densidad poblacional del insecto como: Metarhizium anisopliae Anagrus sp (parasitoide de huevo); Haploganatopus hernandezae,
Atrichopogan sp y Elenchus sp (parasitoide de ninfas y adultos); Zellus sp y arañas (depredadores).

Medidas de manejo

Cultural: usando rotación con abonos verdes u otros cultivos, destruir y eliminar residuos de cosecha y malezas hospederas (Echinocloa
colona).

Tolerancia varietal: es el método mas seguro,doda que se trata de establecer los cultivos con variedes resistentes al virus. INTA Supremo por ejemplo, es una de las variedades que ha mostrada tolerancia.

Control biologico: los principales enemigos naturales de sogata son: Metarhizium anisopliae; Anagrus sp (parasitoide de huevo); Haploganatopus hernandezae, Atrichopogan sp y Elenchus sp (parasitoide de ninfas y adultos); Zellus sp y arañas (depredadores).

Control quimico: entre los insecticidas más efectivos para sogata están: Thiametoxam (25wg, 100 g ha-1) e Imidacloprid/foliar (SC 350, 0.1 L ha-1). También se recomienda tratar la semilla con Imidacloprid o Fipronil.

Chinches de la panoja (Oebalus insularis)

Este insecto es considerado como una de las plagas más importante del cultivo. El daño se produce por la alimentación del insecto sobre el grano de arroz. Esta plaga se presenta durante la fase lechosa y yesosa del grano, afectando el llenado de las panículas y la calidad de las mismas.

Las mayores densidades de población del insecto se registran cuando se presentan temperaturas entre 26 a 28°C, humedad relativa entre 75 y 85% e intensas precipitaciones.

Medidas de manejo

Eliminación de restos de cosecha y malezas hospederas. Ajustar las fechas de siembra para evitar que los picos de actividad del chinche no ocurran en los periodos críticos del arroz (floración y estado lechoso del grano). Como controlador biológico, Metarhizium anisopliae, ejerce control hasta en un 94% sobre chinche. Se deben proteger enemigos naturales como Telenomus sp. que actúa como parasitoide de los huevos de O. insularis.

El control químico solo será empleado cuando los índices poblacionales alcancen o sobrepasen los umbrales económicos establecidos para los
diferentes estados fenológicos y otras tácticas de control no hayan disminuido la población.

Entre los principales controladores químicos están Thiametoxam + Lambda cyalotrina.

Gusanos del follaje (Spodoptera frugiperda y Mocis latipes)

Estos insectos se conocen comúnmente como “Gusano cogollero” y “Gusano medidor”, son considerados actualmente como plagas de importancia en el cultivo del arroz.

Esta plaga ataca al arroz inmediatamente después de la germinación y si las larvas no son controladas a tiempo, pueden ocasionar hasta la
muerte de las plantas.

Muestreo o monitoreo de gusanos del follaje

El método de muestreo mediante el jamo entomológico es recomendado utilizarlo a intervalos no mayores de 7 a 10 días en el periodo crítico del ataque de la plaga. La señal para la ejecución de una medida de control será emitida cuando se detecte 2 larvas por pase de jamo, durante el periodo crítico del cultivo.

Medidas de manejo

Eliminación de restos de cosecha y malezas que sirvan de hospederos como Echinochloa sp. Enemigos naturales como Telenomus sp. que actúa como parasitoide de huevos de spodoptera.

Al igual que en chinche, Metarhizium anisopliae, Beauveria bassiana y Bacillus thuringiensis, ejercen como controladores biológicos sobre cogollero.

Novia del arroz (Rupela albinella)

Comúnmente es conocido como “la novia del arroz”, debido a su color blanco. El daño de la novia del arroz lo causa la larva. Generalmente
la larva se localiza en los dos tercios inferiores del tallo, lo que la diferencia de Diatraea que se encuentra en la mayoría de los casos en el tercio superior del tallo.

Las plantas afectadas presentan amarillamiento de las hojas inferiores, marchites de la planta y debilidad que la hacen susceptible al acame.

Manejo: Trichogramma pretiosum y Beauveria bassiana ejercen buen control como parasitoides de huevos y larvas de los barrenadores.

Otras medidas de manejo son: Rotación de cultivos, densidades de siembra adecuadas y nutrición balanceada, asi como la preparación e incorporación de residuos de cosecha. Estas medidas juegan un papel importante en la disminución de la población de los barrenadores del arroz. Además productos sistemicos como Imidacloprid y Thimetoxan, ejercen buen control sobre esta plaga.

El minador de la hoja, Hydrelia (Diptera: Ephydridae), ha adquirido importancia económica, en los últimos años debido a la tendencia de incrementar el daño en arroz bajo riego y secano en condiciones de elevada precipitación pluviométrica. Esta plaga inicia el daño al arroz desde el inicio del estado vegetativo.

Al eclosionar el huevo, las larvas perforan la lámina foliar, observándose minas o galerías de color claro.

La sintomatología del daño consiste, principalmente en el enrollamiento de la región apical de la hoja. El daño es parecido al daño provocado por el nematodo Aphelenchus besseyi, sin embargo este no estrangula el tejido foliar como lo hace Hydrelia sp. Como hospederos alternos, se ha observado la presencia de larvas de Hydrelia, en arroz rojo y Equinocloa sp.

Muestreo y nivel de daño económico: ocasionalmente, esta plaga puede presentar poblaciones elevadas, que reduzcan significativamente los rendimientos. Las medidas de manejo de la plaga, por medio del tratamiento de semillas podría ser una solución al problema, otras son el uso de Imidacloprid, Beta-Cyfluthrin, Thiamethoxam y Lambda-Cyhalothrin. El daño se puede medir en función del porcentaje de plantas con presencia de hojas afectadas o resecas, producto de las galerías en donde se encuentra la larva. Aun no se ha definido el umbral de acción y
el nivel de daño económico de esta plaga.

Pulgones: son insectos hemípteros de la familia Aphidae, considerados una plaga esporádica y transitoria en el arrozal. Los daños se manifiestan
a partir de la floración, observándose sobre las hojas y espigas. Si los ataques se producen en estado lechoso del arroz, se producen deformaciones en las espigas y granos.

Medidas de manejo: se realizan tratamientos químicos empleando Triazophos, Diazinon, Acetamiprid o Fenitrotion 60%, presentado como
líquido ultra bajo volumen, a dosis de entre 1.25 y 2 L ha-1.

Nemátodos: Aphelenchoides besseyi está presente en todos los ecosistemas de arroz, alimentándose de forma ectoparásita del meristemo apical del tallo. Seguidamente, emigra a la panícula en desarrollo, penetrando en las espiguillas antes de la antesis alimentándose de
los ovarios y los estambres.

Meloidogyne graminicola, M. incognita, M. javanica y M. arenaria, son las especies más importantes de nemátodos de raíz. Los síntomas
incluyen clorosis, reducción del crecimiento y del ahijamiento, retraso en la floración y aumento en el número de granos vacíos.

Medidas de manejo: eliminar los restos de cosechas anteriores. Tratar las semillas con agua caliente a 52-57ºC durante 15 minutos, después de haber remojado las semillas en agua fría durante 3 horas. La rotación de cultivos puede reducir los niveles de población. Otras alternativas de control son las aplicaciones con Oxamyl, Thiacloprid, Beta-Cyfluthrin, o con nematicidas de origen orgánico como Azadirachtina.
Roedores, termitas y aves

Otros organismos potencialmente perjudiciales para el cultivo del arroz incluyen roedores (Rattus rattus argentiventer y R. r. mindanensis), termitas y aves.

Los roedores dañan severamente el cultivo desde el estado d ensanchamiento de la vaina hasta la madurez. La incorporación de los residuos al suelo y la limpieza de los diques; hacer que las casas y áreas de almacenmiento sean a prueba de ratas; y utilizar cebos con veneno reduce los problemas de roedores.

El control óptimo de roedores en los arrozales ocurre cuando los cebos con veneno se utilizan antes de la etapa de floración y después de la cosecha. Cosechar en el momento oportuno es una medida que permite minimizar el daño causado por roedores.

Las termitas constituyen un problema serio en el cultivo de arroz de secano en zonas de ladera.

Destruir los termiteros usando insecticidas apropiados en el momento de la preparación de la tierra es una alternativa de control.

Las aves son una amenaza en las zonas en que el cultivo de arroz no se realiza en grandes áreas contiguas y la composición varietal es tal que la
floración de las variedades ocurre en momentos diferentes. También causan problemas en sitios donde abundan los árboles que ofrecen lugar
para dormideros alrededor de los arrozales.

El daño de las aves es considerable después de la siembra y es aún más serio después del estado de grano pastoso. También las aves prefieren
variedades sin arista. Por medio de un enfoque comunitario es posible coordinar la siembra de variedades con una fenología similar en grandes áreas contiguas de modo que se pueda sincronizar la floración.

4.3 Enfermedades

Las enfermedades en el cultivo del arroz son una de las considerables limitantes para la producción, especialmente para las zonas de secano, dado que las condiciones climáticas favorecen su desarrollo y diseminación. De acuerdo a la causa principal de una enfermedad en el cultivo, se puede realizar una diferenciación entre enfermedades bioticas y abioticas.

Las enfermedades bioticas son originadas por organismos vivos, denominados como patogenos (microorganismos del tipo virus, bacterias, hongos y nematodos) o transmitidos por agentes biologicos, que son los vectores de dichos patogenos.

Las enfermedades abioticas, resultan de condiciones ambientales o nutricionales desfavorables, como deficiencia o exceso de nutrientes o agua, temperaturas extremas, contaminación, suelos acidos o alcalinos y daños mecanicos. La planta de arroz en sus fases de desarrollo es afectada por diversas enfermedades que reducen drasticamente el potencial de rendimiento, asi como la calidad del grano.

Enfermedades fungosas y bacteriales
Quema o añublo del arroz (Pyricularia grisea)

Es una enfermedad del arroz causada por el hongo Magnaporthe grisea (anamorfa: Pyricularia grisea) que en general es la más destructiva. Se
ha encontrado en prácticamente todos los países productores de arroz del mundo. El hongo puede infectar la planta del arroz en cualquier estado de su desarrollo. El ataque es mas severo, en arroz de secano que en arroz de riego; su mayor incidencia y severidad se presenta en suelos de baja fertilidad y textura arenosa.

Afectación: las plantas de arroz, son susceptibles a la enfermedad, desde la germinación hasta la epoca de maximo macollamiento y desde la
emergencia de la panicula hasta la maduración del grano.

Sintomas: en las hojas se presentan lesiones elipticas. El centro de la lesión es de color gris o blanquesino y los margenes de color café o ladrillo; en la lígula se observa manchas irregulares de color marrón.

En los nudos del tallo se observan manchas en forma de anillo, que pueden producir estrangulamiento. En el cuello de la panícula se forma una mancha color pardo grisaceo que rodea a la base de la misma.

Condiciones favorables a la enfermedad: temperaturas entre 25 y 28 °C. Humedades relativas superiores a 80%, con mas de doce horas de rocio, periodos de baja luminosidad.

Altas densidades poblacionales y altas dosis de
nitrogeno.

Umbral de daño: Si en estado de plantula hay mas del 30% de las plantas afectadas y el 5% del area foliar afectada, se recomienda la aplicación de
fungicidas especificos (ver escala diagramática para evaluación de severidad de Pyricularia en hojas de arroz. R. Mont. 2002).

Manejo de la enfermedad: uso de variedades resistentes, adecuada poblacion de plantas, nutrición balanceada y oportuna, y manejo
eficiente del agua de riego. Realizar aplicaciones preventivas en etapa de floración y curativas con fungicidas especificos.

Añublo de la vaina (Rhizoctonia solani)

Esta enfermedad está considerada como la segunda en importancia económica después de la Pyricularia. Este incremento se debe a la intensidad del cultivo, al amplio uso de variedades susceptibles y al aumento en el uso de fertilizantes nitrogenados y altas densidades de siembra.

La disminución del rendimiento del grano ocasionado por esta enfermedad se puede estimar así: En hoja bandera ha sido calculada en
un 20%; en ataque severo cuando todas las vainas y láminas foliares están totalmente atacadas, esa reducción del rendimiento alcanza el 40%.

Afectación: las lesiones se producen principalmente en la vaina, siendo éstas en un principio de forma ovoide, de color gris verdoso, con una longitud que varía entre 1 y 3 cm. de largo.

El centro de la lesión se torna blanco-grisáceo, con un margen marrón. La presencia de diferentes lesiones que lleguen a unirse causando la muerte
de las hojas o hasta de la planta entera.

Condiciones favorables a la enfermedad: la enfermedad se acentúa en condiciones de elevada humedad relativa (>90%) y temperatura de 28 a 32°C. La humedad está muy influenciada por la densidad de siembra, por tanto una alta densidad de siembra y elevadas dosis de aplicación de fertilizantes, tienden a incrementar el efecto de esta enfermedad.

El desarrollo de esta enfermedad puede ser vertical u horizontal, siendo esta última más rápida y más grave, sobre todo durante la estación húmeda y en parcelas con un contenido elevado de abonos nitrogenados.

Umbral de daño: las medidas de control quimico deben realizarse con fungicidas especificos cuando se observen mas de un 10% de focos en
en el lote con lesiones en la cuarta hoja y vaina.

Manejo de la enfermedad: el uso de semilla certificada libre del patógeno, una adecuada densidad de siembra, una adecuada dosificación de potasio y un buen balance de los demas nutrientes reduce su incidencia.

El manejo adecuado de los residuos de cosecha y la preparación profunda del suelo reduce la presencia de “esclerocios” que son el medio de propagación. Se sugiere el uso de controladores biologicos como Trichoderma sp. y Bacillus subtilis.

Mancha parda del arroz (Helminthosporium oryzae)

Esta enfermedad es causada por el hongo Cochliobolus mirabeanus y en su estado conidial por el hongo Helminthosporium oryzae y puede
atacar tanto las plántulas como plantas adultas.

Esta enfermedad se asocia con suelos deficientes en nutrientes y también con escasez de humedad (sequía) en el suelo. La Helmintosporiosis es una
enfermedad propagada en todas las regiones de cultivo, que puede llegar a hacer daños de mediano y alta repercusión en las plantaciones, causando pérdidas económicas conciderables.

Afectación: afecta los tallos, las hojas, las semillas; se observan manchas pardas que al extenderse se tornan de color café, lesiones de forma ovalada y circular con un halo externo de color amarillo en las hojas.

Condiciones favorables a la enfermedad: el hongo puede desarrollarse entre 2 y 41°C in vitro, siendo su óptimo para la infección 20-25°C. En condiciones de abundante humedad por 10 días se consigue una severa infección en plántulas.

Esta enfermedad está asociada también al estado nutricional de la planta, siendo más intensa en campos con deficiencia de nutrientes.

Umbral de daño: las medidas de control quimico deben realizarse con fungicidas específicos cuando más del 30% de las plantas, presenten un 5% de área foliar afectada, estas aspersiones deben ser complementadas con la aplicación de elementos menores, son algunas, de las prácticas de manejo que contribuyen a disminuir la incidencia de la enfermedad.

Manejo de la enfermedad: el manejo de los residuos de la cosecha, la siembra de semillas certificadas, el uso de variedades tolerantes, la
nutrición oportuna y balanceada entre macro y micronutrientes, el manejo racional del riego, la destrucción de especies hospederas, la rotación de cultivos con leguminosas acompañado del uso de fungicidas específicos, reduce su incidencia.

Pudricion de la vaina (Sarocladium oryzae)

La pudrición de la vaina del arroz o vaneamiento de la panicula constituyen un problema fitosanitario que en los ultimos años ha causado
perdidas significativas en el cultivo del arroz. Esta enfermedad, es causada por el hongo Sarocladium oryzae.

Se ha encontrado asociación de Sarocladium oryzae con la presencia de la chinche Leptocorisa acuta, así con los ácaros Steneotarsonemus spinki
y S. madecassus.

Afectación: cuando se presentan ataques tempranos se impide la emergencia de las espigas y se produce: esterilidad, vaneamiento de las espigas, granos livianos y manchados. Sarocladium oryzae provoca una reducción en la germinación del arroz entre el 11 y 33% y retarda de 7 a 11 días esta etapa del cultivo.

Cuando la intensidad de la enfermedad es severa el manchado de las panículas puede ser del 78 al 100%.

Condiciones favorables a la enfermedad: el daño causado por insectos especialmente ácaros, barrenadores del tallo y algunos chinches ayudan al desarrollo de la enfermedad, siendo esta también favorecida por bajos niveles de Nitrógeno, altas densidades de siembra, humedad relativa mayor del 90% y temperaturas que oscilan entre los 20 y 25ºC.

Umbral de daño: utilizar fungicidas especificos cuando la incidencia de tallos afectados este entre 6 y 25%.

Manejo de la enfermedad: para prevenir la enfermedad se requiere evitar los daños fisicos causados a las plantas por las herramientas,
impedir la toxicidad por herbicidas, evitar el estrés por sequia, usar semilla certificada libre de patogenos, nutrición oprtuna y balanceada
de acuerdo a los analisis de suelo, realizar un manejo integrado de insectos fitofagos y acaros.

Los patógenos de esta enfermedad pueden permanecer en el suelo hasta por 10 años. Para el control de estos patógenos se recomiendan productos a base de Sulfato de Cobre penta-hidratado. Cepas de Bacillus subtilis (1L y 1R), lograron eliminar alrededor del 60% de la infección por este hongo en las semillas de arroz artificialmente inoculadas.

Escaldado de la hoja (Rynchosporium oryzae)

Esta enfermedad se observa con mayor incidencia y severidad en arroz de secano, es también conocida como rincosporiosis o mancha zig-zag, es causada por el hongo Microdochium oryzae, sinónimo de Rynchosporium orizae.

Afectación: causa marchitamiento de plántulas y manchas concéntricas muy características. Las manchas en las hojas se inician por el ápice o
los márgenes, son de color verde olivo, opacas.

Posteriormente las áreas atacadas muestran una sucesión de fajas concéntricas, donde se observa una sucesión de fajas marrón claro y marrón oscuro.

Condiciones favorables a la enfermedad: el patógeno sobrevive en las semillas, restos de cultivo y hospederos alternativos. El desarrollo de la enfermedad se ve favorecido por temperaturas menores a 25°C, con humedad relativa superior al 70%. Los altos contenidos de nitrógeno y potasio, y el estrés hídrico son factores que contribuyen con una alta incidencia y severidad del escaldado.

Umbral de daño: el control químico se recomienda realizarlo, cuando más del 30% de las plantas presentan síntomas típicos y el área foliar
afectada es superior al 1% de lesiones apicales y marginales.

Manejo de la enfermedad: la resistencia genética, la adecuada densidad de siembra, la fertilización de acuerdo a los requerimientos del cultivo y el manejo del agua de riego, son prácticas agronómicas que contribuyen con el manejo integrado de esta enfermedad.

Ustilaginoidea virens (falso carbón)

El desarrollo de esta enfermedad se ve favorecida por las siguientes condiciones climáticas: lluvias frecuentes, humedad relativa superior al 80%, altos niveles de nitrógeno.

Las principales afectaciones son: mala calidad del grano, se reduce el peso de mil granos y los rendimientos hasta en un 75% y se reduce la
germinación a menos del 35%.

Pseudomonas fuscovaginae

Bacteriosis con lesiones de color café rojizo en la vaina de la hoja con tamaño variable, entre 0.1 y 15 mm. Estas pueden coalescer dando la
apariencia de lesiones de mayor tamaño, de bordes irregulares y definidos. Los síntomas comienzan a aparecer en las vainas de la hoja,
a partir de la fase de desarrollo de la panícula o “Embuchamiento”. Cuando la panícula emerge, se presenta decoloración, manchado y vaneado del grano.

Burkholderia glumae

Los síntomas producidos por esta bacteria son idénticos a los descritos para la P. fuscovaginae y solo pueden ser diferenciadas mediante pruebas
de respuesta bioquímica en el laboratorio.

Control cultural: no aplicar niveles altos de fertilización nitrogenada (fertilizar de acuerdo al análisis de suelo). Eliminar las semillas infectadas con la bacteria, colocando la semilla en una solución de agua, saturada de sal y desechando aquellas que floten. Uso de semillas certificadas. Tratamiento con calor de la semilla (1 hora de calor seco a 50ºC y luego alternar con 24 horas de descanso). Repetir el procedimiento descrito, 3 veces más. Quemar los residuos de cosecha.

Control químico: utilización de antibióticos como Kasugamicina; Tetraciclina sólo o en combinación con Oxitetraciclina. Fungicida Metasulfocarb aplicado al suelo, espolvoreado. Otros productos
como Thiran; Benomil; Oxicloruro de cobre; ácido oxolínico.

Control genético: utilización de variedades tolerantes o resistentes.
Control biológico: utilización de bacterias antagonistas. Utilización de aislamientos no virulentos de bacterias de la especie B.glumae.

Virus de la hoja blanca

El vector primario del virus de la hoja blanca es el insecto fitofago, sogata (Tagosodes orizicolus). Los sintomas aparecen entre los 10 y 15 dias despues que la planta haya sido infectada por el virus, esto dependiendo de la edad de la planta, la variedad y el sitio de infección. El virus de la hoja blanca afecta hojas y paniculas.

Las plantas infectadas son enanas, con pobre macollamiento y con pocas raices. En las hojas se muestran bandas blancas cloroticas, cuando las
manchas se fusionan forman rayas, las paniculas presentan excerción incompleta con deformación de granos y vaneamiento.

Existen variedades resistentes o tolerantes al virus de la hoja blanca o al vector, se recomienda reducir el uso de insecticidas que pueden aumentar las poblaciones de sogata. Entre otras medidas de control estan: la eliminacion de plantas hospederas, eliminar residuos de cosecha
provenientes de plantas infestadas.

Complejo del manchado de grano

El manchado de grano constituye un factor limitante de gran importancia dentro de la problemática del cultivo de arroz debido a las
pérdidas que ocasiona, tanto por la baja en el rendimiento como por la reducción en la calidad del grano, ya sea para consumo o para semilla al reducir su viabilidad. Los agentes causales principales pueden ser diferentes de una región a otra, siendo el principal el hongo Helminthosporium oryzae.

Sintomatología: El manchado puede aparecer solamente en el grano y en ocasiones afecta la espiguilla. Este complejo reduce la viabilidad del
grano, deteriora la calidad molinera y disminuye progresivamente el peso del grano.

La infección y coloración del grano puede tener lugar antes o después de la cosecha. Muchos de los organismos que infectan el grano en campo
y causan el manchado, son patógenos de otras partes de la planta. Los estados receptivos de esta enfermedad son floración, grano lechoso y
pastoso.

Las siembras en suelos de textura gruesa, los pH ácidos, el bajo contenido de materia orgánica, las deficiencias de N, Mg, Mn, K y Si, fertilizaciones
nitrogenadas tardías, sequía en época de floración y los daños por insectos chupadores como Chinches (Oebalus sp), favorecen una
mayor incidencia y severidad del manchado del grano.

Alternativas de manejo. Usar semilla certificada, el monitoreo permanente, un manejo integrado de insectos fitófagos, la fertilización oportuna y de acuerdo a los requerimientos nutricionales, contribuyen a disminuir la incidencia y severidad del manchado del grano. En cuanto al control con fungicidas específicos en variedades susceptibles se recomienda realizarlas previo al inicio de la floración y posterior a esta, para proteger y garantizar un llenado de calidad de la espiga.

Cosecha, secado y almacenamiento


En las zonas tropicales, durante la estación seca, el arroz está pronto para ser cosechado, por lo general 25 a 35 días después de la floración total; en la estación húmeda y en los países templados esto ocurre a los 35 a 40 días. Casi siempre, en esta etapa, del 85 al 90% de las panojas tienen
color amarillo a amarillo-dorado.

Cualquier demora en la cosecha resulta en pérdidas causadas por roedores, aves, vuelco y desgrane. Si las panojas están húmedas debido a
las lluvias o al agua estancada, las semillas pueden germinar en la espiga causando importantes pérdidas en cantidad y calidad.

El momento óptimo de la cosecha es cuando la panícula alcanza su madurez fisiológica (cuando el 95% de los granos tengan el color paja y el
resto estén amarillentos) y la humedad del grano sea del 20 al 24%. La cosecha puede realizarse en forma mecánica o manualmente cortando
las plantas para luego proceder al aporreo, que consiste en golpear manojos de plantas contra un madero o barril situado sobre una lona.

Los productores y molineros reconocen que retrasos en la cosecha afecta negativamente la calidad industrial del arroz. El secado se realiza en patios de secado al sol, o en secadora industrial. La humedad normal del arroz para almacenamiento y molienda oscila entre 11 y 13%. Para el
almacenamiento, se debe usar bodegas limpias y desinfectadas.

En el precio del arroz tiene especial interés el porcentaje de granos enteros sobre el total de los cosechados, pues este valor depende sobre todo de la variedad, pero también varía en función del momento de la recolección, ya que si el arroz se corta muy verde, el periodo de manipulación se incrementa en el secadero, con el resultado de
una disminución de dicho porcentaje.