Cultivo de Bambú

Cultivo de  Bambú

Principales usos del Bambú

En Nicaragua existen 9 especies de bambú y su importancia se debe al uso que se da a las distintas partes de la planta. El bambú se usa principalmente para construcción, elaboración de muebles y artesanías, ornamental y alimenticio.

Selección de material de siembra y establecimiento

El material de siembra consiste en trozos de caña, ramas o rizomas (tallos con raíces) de 40 cm de largo, 4 nudos y con al menos 3 años de edad. La selección de este material debe hacerse de plantas sanas con buen porte y bien formadas, procurando que no esté muy sazón.

La producción de plantas de bambú se realiza estableciendo el material de siembra en bolsas de vivero de 10 x 10 pulgadas por un período de 3 a 4 meses, para luego trasladarlas a campo definitivo. Se recomienda usar sustrato compuesto por 50% de tierra negra, 10% arena y 40% de granza de arroz y aplicar riego de forma diaria.

Distancias de siembra

La distancia de siembra varía según el porte de la especie. En especies de porte alto se usan distancias de 10×10 metros, las de porte medio se cultivan con distancias de 7×7 metros y las de porte arbustivo deben establecerse con distancias de 3×3 metros.

Podas y raleo

Se recomienda realizar podas y raleo una vez al año para eliminar brotes, tallos y ramas innecesarias, mal formadas, quebradas y enfermas. Esta práctica permitirá mejor aireación y entrada de luz; además facilita las labores de manejo.

Prácticas de control de malezas

Se recomienda realizar caseo a 1 metro de la planta de forma quincenal durante los dos primeros años, ya que la competencia por nutrientes y agua es mayor. A partir del tercer año realizarlo de forma mensual.

Fertilización

– Al momento de la siembra, se recomienda aplicar 2 libras de compost o lombrihumus al fondo del hoyo.

Posteriormente, aplicar una vez al año 5 libras por planta de fertilizante orgánico.

– En el caso de utilizar fertilizante químicos en el primer año se recomiendan dos aplicaciones (Mayo y Septiembre) de 15-15-15, en dosis de media libra por planta. La aplicación de fertilizante debe realizarse a 1 metro de distancia del tallo.

– En el segundo año, realizar dos aplicaciones (Mayo y Septiembre) de 12-30-10 en dosis de 2 libras por planta.

– A partir del tercer año, se recomienda utilizar la hojarasca como abono natural.

En suelos ácidos como los de la costa caribe se debe aplicar cal agrícola o cal dolomita como nutrición y enmienda de los suelos.

– Al momento de la siembra, aplicar al fondo del hoyo 2 onzas por planta.

– En el primer año, aplicar media libra por planta en la primera fertilización.

– A partir del segundo año, aplicar 1 libra por planta dos veces al año.