Noticias
Así se trabaja en el Centro de Desarrollo Tecnológico Hugo Chávez, en Matagalpa

Así se trabaja en el Centro de Desarrollo Tecnológico Hugo Chávez, en Matagalpa

Una serie de investigaciones, mejoras genéticas en especies avícolas y vegetales así como el desarrollo de bioinsumos y otras tecnologías agropecuarias, son llevadas a cabo en el Centro de Desarrollo Tecnológico Hugo Chávez, en San Isidro, Matagalpa, para que los productores de Nicaragua cuenten con alternativas accesibles y de bajo costo.
Darwin Raudez, responsable del Centro, asegura que se trata de un centro diverso, con especialidad en producción de hortalizas como chiltoma, tomates, ayotes, pipián, pepino, entre otras.

“En Nicaragua nosotros aportarnos más del 30% de la producción nacional en semillas para la producción de hortalizas”, afirma.

El responsable del CDT menciona que con las semillas producidas en el lugar, tienen un rendimiento competitivo.

“Los productores están contentos con nuestros materiales debido a que dan los rendimientos ponderados a nivel nacional, que son los que tienen que sacar”, afirmó.

Como ejemplo, cita el caso de la variedad de chiltoma con la que cuentan y con la que se pueden alcanzar entre 800 y 1 mil 200 mallas por manzana, así como el tomate, que alcanza rendimientos de entre 1 mil 200 y 1 mil 400 cajillas por manzana.

Resistente a plagas
“En los casos de materiales de hortalizas nosotros trabajamos más la resistencia a plagas y enfermedades. Una de las plagas que mayor problema nos da en el caso de la chiltoma es el ácaro blanco y la mosca blanca, entonces en esas dos plagas trabajamos genes que tengan resistencia, no solo la sequía, porque la planta necesita cierta humedad siempre sino que sean resistentes y creen esa resistencia a plagas y enfermedades, esa es una de las misiones que nosotros tenemos”, detalla.

Asimismo, indica que en el centro también trabaja semillas de leguminosas, cuenta con área de pasto resistente a sequía, estudios en aves criollas, producción de bioinsumos y una variedad de técnicas de producción que se constituyen en alternativas baratas para el productor.
Barismo y catación de café
En el centro también funcionan las escuelas de barismo y catación de café, lo que busca dar mayor valor al grano nacional formando profesionales que certifiquen calidades de café y que transformen y agreguen valor.

José Ángel García Granados, instructor de catación del Inta, detalla que el caso de esta disciplina, se trata de un entrenamiento a productores para que estos puedan identificar la calidad del café.

“Porque en tiempos anteriores lo que hacían ellos era sacar el café y venderlo. Con esto ellos ya saben la calidad del café que tienen y a qué precio lo pueden vender”, asegura.
Se trata de un proceso de enseñanza dividido en dos ciclos de 16 encuentros que se desarrollan en cuatro meses.
Bryan Bravo, barista profesional y especializándose en catación, se encuentra en el nivel avanzado y valora los conocimientos entregados en la escuela.
“Cuando vos entrás a la escuela los conocimientos se amplían multiplicadamente porque realmente conocés lo que es el grano desde el principio, desde que sale del beneficio húmedo el beneficio seco y ya después pasás a hacer prueba física, análisis físico, después el tostado, después venís a catarlo. Es un mundo”, asegura.

Nubia Moreno, docente de barismo, aseguró que los jóvenes pueden aprender desde la trazabilidad de la planta, beneficio húmedo y seco, hasta catación. Además se les enseña a hacer bebidas desde expreso, hasta innovaciones propias.

«Ellos forman su propio emprendimiento y su propio negocio aportando a la economía familiar. Son 4 meses intensivos de cursos y ya salen certificados como catador por Inatec y por Inta”, dijo.
La emprendedora y graduada del curso, Rita Miranda, de Matagalpa, es un testimonio de la importancia de este tipo de formación.

«La verdad es que he trabajado durante 19 o 20 años de manera empírica, hacía catación y barismo. Yo me vine a estudiar al Inta primero como catadora con una beca y luego saqué el curso de barismo. Doy fe de que gracias a nuestro Buen Gobierno se nos da la oportunidad de prosperar y hoy tengo una mariquita de café y hoy en día gracias a Dios estamos bien posicionados y trabajando con el Mefcca y estamos empezando una cafetería móvil por toda Nicaragua», afirma.
Bioinsumos

Melba Morales, en el área de bioinsumos, refirió que se trabaja con trichoderma para trasladar a pequeños y medianos productores herramientas que les permitan reducir costos y combatir hongos, que son comunes en plantaciones como cacao.

“Y lo otro es que vamos a comenzar en el último trimestre de este año, ya estamos en pláticas con las cooperativas cacaoteras, es instalar producción de trichoderma artesanal en las mismas fincas de los productores”, dijo.

Morales menciona que se trata de un insumo que no tiene ningún impacto ambiental y mejora la calidad del producto y de los suelos.
Mejoramiento genético y producción avícola

Sugeydi Sevilla, de investigación agropecuaria del INTA, indica que también cuentan con una granja de mejoramiento genético.
El objetivo principal es la crianza de aves criollas y otro tipo cruce que han denominado RR. “Comenzamos con la parte de alimentación, nutrición de las aves, dos; el manejo de las mismas aves en diferentes etapas de crecimiento, tres; la parte productiva y reproductiva, mejorarla, y lo principal”, comenta.

Asegura que estos resultados son presentados a productores con transferencias y presentaciones virtuales, además de visitas presenciales organizadas a este centro.
“Hemos tenido buenismos resultados desde la parte de alimentación. Aquí en el centro tenemos diferentes bancos de proteínas, entre ellas el marango y lo hemos utilizado en las raciones para el consumo de las gallinas y hemos logrado incrementar el promedio hasta 120 huevos por gallina en el año y además hemos evaluado lo que es ganancia de peso estimando que una gallina adulta ha alcanzado arriba de las 6 libras a 8 libras de cada una de ellas”, refiere.

Toda la tecnología producida en este lugar es destinada a productores pequeños y medianos de todo el país. A nivel nacional, el INTA cuenta con 8 centros de desarrollo tecnológico, dos estaciones experimentales y 6 laboratorios.

 

0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.