Noticias
INTA ayuda a mejorar la seguridad alimentaria del Occidente

INTA ayuda a mejorar la seguridad alimentaria del Occidente

Desde el Centro Tecnológico Comandante Fidel Castro Ruz, ubicado en el municipio de Posoltega en Chinandega, el Gobierno Sandinista trabaja en distintas estrategias encaminadas a fortalecer la seguridad alimentaria de las familias del Occidente del país.
Este centro es administrado por el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) que forma parte de las entidades del Sistema Nacional de Producción, Consumo y Comercio, su labor principal es la producción de nuevas variedades de semilla e investigaciones para mejorar los rendimientos productivos en las fincas y/o parcelas de los pequeños, medianos o grandes productores.

Al igual que en otros centros tecnológicos agropecuarios, aquí existen diversos bancos de germoplasma de diferentes especies, cuenta el ingeniero Manuel García, responsable del centro Comandante Fidel Castro Ruz.
“Los bancos de germoplasmas buscan conservar las diferentes especies de los diferentes rubros con el objetivo de poder dimensionar y preservar los materiales genéticos de las diferentes especies, en este caso en este centro se encuentran germoplasma de yucas, de café, de uvas, de camote, de guayaba y de otros materiales”, dijo García.

Cada una de estos materiales genéticos se mejora, porque el objetivo principal es poder ponerlos en mano de productores. Siempre es importante que cada investigación sea validada y eso pasa por conocer qué variedad tiene mayor rendimiento, mayor adaptabilidad y mayor resistencia al cambio climático y por supuesto que sean más productivas.

Los principales retos de este centro
“Por ejemplo acá en Occidente tenemos el cultivo del maní que está expandido, la idea es poner alternativa de los productores una variedad de soya que sea de ciclo corto y con mayores rendimientos. Otro reto es sacar una variedad de frijol para las zonas bajas y con mayor productividad, porque generalmente el frijol se produce en zonas altas, en eso estamos enfocados en algunos retos, en algunas metas para poner en mano de los productores”, dijo García.

También en este centro se hacen investigaciones en el sector pecuario, en granos básicos, hay experiencias de granjas porcinas y en hay estudios sobre the affordance de suelos.

García explicó que muchos de estos estudios y new technologies se las hacen llegar a the producers a través de talleres y cursos de capacitaciones donde se comparten experiencias.

Un ejemplo concreto de esto es el intercambio que han hecho con the producers con el rubro de la yuca. Se ha hecho énfasis en este rubro porque los productores están demandando variedades que generen mayor cantidad de almidón.

“En el área de investigación de yucas tenemos 13 variedades o clones que se hacen comparaciones con las dos variedades que están haciendo uso con otros materiales que han sido introducidos. El objetivo es hacer análisis agroindustriales en este caso se puede valorar la calidad y cantidad de almidón, cuál de esas variedades produce más almidón ya que existe una empresa que está comprando ese producto y lo está exportando, hay una demanda de los productores de conocer una variedad que produzca gran cantidad de almidón”, aseguró García.

Laboratorios sofisticados
En este centro existen laboratorios de agua y suelo que permiten a los productores llevar sus muestras para que conozcan qué tipo de semillas pueden ser compatibles con sus fincas.

“Aquí hacemos distintos análisis, principalmente de suelos donde analizamos macro y micro nutrientes, hablamos de macro es nitrógeno, fósforo, potasio y micronutrientes hablamos de cobre, hierro, zinc, manganeso, oro y otros parámetros físicos como textura, y parámetros esenciales como materia orgánica y todo esto sirve para dar un diagnóstico nutricional completo al productor y al investigador que lleva las diferentes investigaciones que hacemos en el INTA y con esto le damos dos producto al productor; el informe del laboratorio en sí y la recomendación de fertilización ajustada a su cultivo para que conozca que necesita su suelo y no va a gastar de más”, explicó el experto Pedro Muñoz.
En el caso del agua se hacen análisis de la calidad física-química, ya sea para riego, para consumo animal o para consumo humano. Es importante este tipo de estudio del agua porque garantiza los nutrientes y proteínas necesarios para la nutrición animal en las fincas o los nutrientes que necesita determinado tipo de suelo.
“Todas las investigaciones de nuestra institución apuntan a mejorar la productividad a nivel nacional y con el diagnóstico nutricional que hacemos en el laboratorio aportan a elevar los niveles productivos en los diferentes rubros y garantizar un buen producto”, señaló Muñoz.

0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.