En el auditorio Germán Pomares Ordoñez de la Universidad Nacional Agraria (UNA) se celebró el Congreso Internacional “El Marango como una alternativa para la seguridad alimentaria y adaptabilidad al cambio climático” en el que participaron expertos de México, Nicaragua, Cuba y Venezuela.

En la actividad hubo exposición de productos elaborados con marango, como cremas, jabones, harina, vinos e ingredientes para los alimentos dado que tiene un alto valor nutritivo.

Participaron estudiantes de distintas carreras de esta universidad, pequeños productores y autoridades del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que hicieron las exposiciones sobre las bondades y propiedades alimenticias y curativas del marango.

Bryan Mendieta, coordinador nacional del programa Marango en Nicaragua y decano de la Facultad de Ciencia Animal en la UNA, explicó que en cada una de las exposiciones dieron a conocer los avances de estudios que se han hecho sobre las bondades de esta especie llamada el «árbol de la vida».

Actualmente en Nicaragua se aprovecha la hoja de marango en muchas actividades, principalmente la agropecuaria, farmacéutica o medicina natural y alimenticia.

Entre los participantes al congreso estaba el pequeño productor Julio César Barahona, de la comunidad Las Pilas Orientales de Masaya, quien esta utilizando la hoja de marango para alimentar cerdos y para reproducir tilapias.

«La hoja de marango es medicinal y la utilizó para alimentar a los peces. También alimentos a los codornices con maíz que revuelvo con harina de marango, a los cerdos, a los cabros porque el marango es altamente nutritivo como alimento», dijo Barahona.

El Gobierno de Nicaragua en conjunto con las universidades del CNU y el Sistema de Producción, Consumo y Comercio ejecuta en el país una estrategia nacional del marango.