En la comunidad de Cofradía en Tipitapa, el Gobierno Sandinista a través del Consejo de Producción, Consumo y Comercio realizó el lanzamiento del Programa Nacional de Mejoramiento Genético Ovino y Caprino, que busca atender a más de 767 productores de este rubro.

De acuerdo al IPSA, en Nicaragua se tiene un registro de 6 mil 413 ovejas en edad reproductiva y 2 mil 570 caprinos (cabras). Estos registros van en aumento porque las autoridades nicaragüenses continúan atendiendo a pequeños y medianos productores de esta especie no tradicional en el país.

Ricardo Somarriba, director del IPSA, manifestó que el programa incluye transferencia tecnológica para mejorar los niveles productivos.

«Al productor le enseñamos líneas de manejo, cómo deben cortar los cachos, es decir toda la línea de sanidad. Y le damos acompañamiento directo con los equipos técnicos que tiene el sistema», destacó Somarriba.

El IPSA junto con el INTA, Ministerio de Agricultura y Ministerio de Economía Familiar, trabajan con los productores en todas las regiones del país, incluyendo la región del Caribe.

«Llegamos hacia el productor y trabajamos con las escuelas técnicas de campo, tenemos equipos en todo el territorio nacional», agregó Somarriba.

La codirectora del INTA Claudia Cárdenas, recordó que este plan es parte de las 26 estrategias de desarrollo al sector agropecuario que atiende a más de 38 mil pequeños y medianos productores.

«Esto es una muestra de que no hablamos, no solamente presentamos, sino que actuamos y tenemos resultados. Y estos resultados los vemos en los mercados, los vemos en la diversificación de cada unidad de producción. Estos rubros son otra alternativa más que tiene el pueblo nicaragüense y tiene mucho potencial», destacó Cárdenas.

Elías Balladares, pequeño productor ovino, tiene 2 años de recibir el apoyo técnico y científico por parte del IPSA e INTA, tiempo en que su hato ovino ha pasado de 15 a 45 ovejas, la gran mayoría en crecimiento.

«Si tengo experiencia con mi esposa y familia y nos hemos propuesto metas. Es maravilloso saber como se acuerdan de nosotros los pequeños productores que ahí vamos avanzando con las cabritas que ya no van a ser criollas sino que van a estar combinadas con un gen de animal muy lechero o de carne, en poco tiempo vamos a tener un mejoramiento genético para la población», dijo Balladares.

Este pequeño productor recibió su ovejas y cabras como herencia de su padre que falleció y a pesar que no tenía experiencia en el manejo de estos animales, se acercó al consejo de producción y ahí le han dado asesoramiento.

«Me metí al Internet y vi el plan del gobierno, me gustó y caminé, aconsejo que avancen con los programas del gobierno, a mi me está resultando mucho y estamos produciendo y mejorando la leche», puntualizó Balladares.