En la comunidad La Perla, en Ticuantepe, en una finca diversificada, se llevó a cabo el lanzamiento del Programa Nacional de Educación Técnica en el Campo, programa que atenderá este año 2021 a 21 mil protagonistas en 69 cursos.

La educación técnica en el campo nació hace ocho años aportando para lograr un modelo de economía creativa y emprendedora, utilizando para ello los recursos y el potencial que posee el campo.

A la fecha, se han atendido a 138 mil personas, que a través de los técnicos del IPSA, INTA, Mefcca, y por medio de Inatec y UNA, han podido aprender la metodológica, pedagógica y didáctica implementando nuevas formas de cultivo, haciendo más rentable cada cosecha.

Como universidad acompañamos siendo parte de los procesos de capacitación de los técnicos que imparten las clases en el programa en los diferentes municipios. La universidad además provee en las sedes la oportunidad de ser parte del programa recibiendo a grupos de protagonistas para que se formen en uno de los diferentes cursos que se ofrecen”, manifestó Alberto Sediles, rector de la Universidad Nacional Agraria.

La ministra del Mefcca, Justa Pérez, explicó que este modelo de acompañamiento para mejorar los procesos productivos ha permitido fortalecer las capacidades de los productos.

Hemos visto como se ha venido avanzando en el mejoramiento de los procesos productivos y en el fortalecimiento de capacidades con cursos novedosos, temas de agregación de valor, temas de comercialización, temas de emprendimiento y para nosotros como gobierno encontramos efectivo este programa porque más del 72 por ciento de los estudiantes que ingresaron en la actualidad están emprendiendo una actividad”.

Asimismo, Loyda Barreda, directora ejecutiva del Tecnológico Nacional, comentó que ya están abiertas las matrículas para los interesados en estudiar en las escuelas técnicas de campo.

Son cursos que aportan a mejorar la producción, incrementar la productividad y otros cursos que aportan a desarrollar habilidades en las personas en otros ámbitos”, culminó.

Lisbert Reynosa Robles, productora de Ticuantepe, se capacitó hace dos años. Ella aprendió a conservar el suelo, el agua y los bosques, además aprendió a mejorar los cultivos y la reproducción de animales domésticos.

Aprendimos cómo detectar una plaga, cómo sembrar para guardar la distancia entre una planta y otra, aprendimos a aplicar abono orgánico que sale de la misma finca. Ahora en mi terreno tengo cultivados aguacates, cítricos, plátanos, cacao, pitahayas, granadilla y en este técnico me enseñaron a inyectar animales”, contó.