Elaboración de abonos orgánicos

Elaboración de abonos orgánicos

Introducción

Los abonos orgánicos son todos aquellos que se preparan principalmente a partir de residuos de origen vegetal (hojas verdes, restos de cosecha, hojarasca descompuesta, ramas, etc.), animal (estiércol de diferentes especies animales, orina, etc), otros materiales (como residuo de cocina, melaza, semolina); a partir de éstos las plantas pueden obtener importantes cantidades de nutrientes. Cuando estos abonos se descomponen, el suelo se ve enriquecido con materia orgánica y mejora sus características (físicas, químicas y biológicas).

La descomposición de los materiales es de forma natural y es realizada por microrganismos presentes en el suelo como lombrices de tierra, hormigas, caracoles, ciempiés, bacterias, entre otros.

Pueden ser sólidos como el compost, compost mineralizado, lombricompost, bocashi ó pueden ser líquidos a base de estiércol, madero negro, té de estiércol, entre otros. Ambos son de fácil preparación y muchos de los materiales necesarios están disponibles en las fincas de
las familias productoras, si éstos no se encuentran, se pueden utilizar otros alternativos para su elaboración.

El tipo de abono y las cantidades a elaborar, depende del tamaño de la finca, de la disponibilidad de recursos y de mano de obra. El tiempo de preparación y utilización depende del tipo de material usado, así se puede elaborar aboneras de 1- 3 meses. Estas tecnologías se pueden
adaptar tanto a fincas grandes como a fincas medianas o pequeñas; depende de la disposición e iniciativa del productor o productora.

El uso de abonos orgánicos no es una práctica tecnológica nueva, éstos han sido utilizados por generaciones anteriores, sin embargo fueron desplazados rápidamente por el uso de fertilizantes y otros insumos químicos.

Actualmente es evidente la necesidad de producir de una forma más sana debido a la demanda de los consumidores y del mercado mismo. La utilización de abonos orgánicos se constituye en una alternativa con enfoque agroecológico, que son de bajo costo y contribuye a la producción de alimentos sanos.

A continuación se detalla la elaboración paso a paso de abonos orgánicos sólidos y líquidos.

I. Abonos orgánicos sólidos

  1. Compost o abonera de montón

Se obtiene de la mezcla y descomposición de varios materiales de origen vegetal y animal como estiércol, material verde, desechos de cocina, entre otros. El proceso de descomposición se da en condiciones aeróbicas, es decir con presencia de oxígeno. El producto obtenido es un abono asimilable por las plantas.

Para el compost no existe una receta definida, todo dependerá de lo que tengamos en la finca.

Los materiales necesarios para la elaboración de 4 quintales de compost son:

Pasos para preparar la compostera:

Altura del compost:

El compost se prepara acomodando varias capas con los materiales utilizados. La altura ideal es de 1 – 1,5 metros, sin embargo la altura estará determinada por la cantidad de materiales a utilizar.

Seleccionar el lugar:
Seleccionar un lugar seco, limpiarlo, garantizar que esté protegido del sol o de la lluvia, de animales que puedan entrar y regar el material preparado.

Garantizar los materiales necesarios para la elaboración de este abono orgánico o materiales alternativos que sean de fácil acceso.

Preparación:

Preparar una solución con la melaza (aditivo para dar energía a los microorganismos).

Llenar un barril hasta la mitad con agua que sea limpia y sin cloro, agregar más o menos un galón de melaza, mezclar bien hasta
diluirla.

Agregar ½ a 1 lb de levadura (que es una bacteria benéfica).

Una vez preparada esta solución, se procede a colocar los materiales en capas.

Cada capa deberá ser humedecida con la solución a base de melaza.

Primera capa:

Una vez seleccionado y limpio el sitio de preparación, depositar en el suelo una capa de hojarasca seca, esparcirla bien. Sacar toda materia que no sea hojas (plástico, vidrio, metales, etc.).

Humedecerla con solución de melaza Esparcir una capa de hojarasca seca.

Segunda capa:

Colocar una capa de hojas verdes, si es posible agregar restos de cocina. Es importante utilizar hojas de leguminosas como el madero negro ya que aportan mayor contenido de nitrógeno (N) y fósforo (P).

Es recomendable espolvorear ceniza sobre esta capa. Humedecer con la solución de melaza.

Esparcir una capa de hojas verdes Humedecerla con solución de melaza.

Aplicar encima la dilución previamente preparada con la ayuda de una regadera, mojando bien toda la superficie de las hojas.

Es preferible picar la hojarasca para facilitar el proceso de descomposición.

Tercera capa:

Agregar de 1 – 1,5 sacos de semolina, esparcir sobre las primeras capas. Humedecer bien con la solución de melaza. Si no se cuenta con semolina utilizar sorgo molido.

Aplicar una capa de vegetación en descomposición (podrida), que esté húmeda y con crecimiento de hongos o MM. Continuar humedeciendo con la solución.

Cuarta capa:

Depositar un saco de estiércol fresco, éste aporta mayor cantidad de N y nutrientes. Es recomendable recolectar el estiércol al menos después de tres meses de desparasitado el ganado. Humedecer con la solución.

Quinta capa:

Agregar 1 – 2 sacos de lombrihumus, esparcirlo parejo o de manera uniforme. Recordar siempre humedecer con la solución a base de melaza.

Sexta capa:

Agregar 2 sacos de cascarilla de arroz.
Humedecer bien.

Séptima capa:

Dos sacos de tierra negra, esparcir bien y humedecer. Si la tierra recolectada lleva mucha piedra o talpetate, es preferible colarla.

Octava capa:

Aplicar una capa fina de ceniza (espolvoreada). Si no se cuenta con ceniza se puede aplicar cal. Este ingrediente es para evitar que crezcan microorganismos indeseables (por ejemplo, hongos que pueden afectar a las plantas). La ceniza aporta microelementos que la planta necesita.

Humedecer bien con la solución.

La cal y la ceniza también se utilizan para regular el pH (acidez), teniendo siempre el cuidado de no echar demasiada.

Después de esta última capa, finaliza la primera ronda de materiales, o sea, el primer piso del compost. Si se cuenta con más materiales, repetir las capas y humedecer bien con la solución a base de melaza. Recordar que la altura ideal es de 1 a 1,5 metros.

Se procede a realizar un volteo para mezclar bien todos los ingredientes depositados en las diferentes capas.

Los volteos ayudan a activar el proceso de descomposición. El volteo se realiza como si se va a preparar mezcla, “de manera envolvente”. Al realizar este proceso se puede verificar como está la humedad. Si hace falta agregar más solución o agua si esta se acabó.

Usar todos los materiales que se tengan disponibles como tuza, olote, cáscara de plátano, cáscara de naranja, hojas de repollo, etc.

Voltear al menos 3 veces para uniformizar. Si tiene exceso de humedad se puede agregar más tierra y voltear para no ponerle más agua.

Otra alternativa es dejar sin tapar al menos por dos días para reducir la humedad.

Finalmente hacer la prueba del puño, si salen 2 a 3 gotas de agua, está bien de humedad.

Si el compost está muy húmedo, el oxígeno será pobre y puede haber putrefacción de los materiales. El resultado será una mezcla
de mal olor y textura muy suave por el exceso de agua.

Una vez hecha la pila de materiales con la altura deseada, se procede a hacer un agujero en el centro que funcione como respiradero. Se tapa con plástico, sacos u hojas de chagüite.

Se anota la fecha en que se preparó y que materiales se utilizaron.
Se realizaran volteos frecuentes (semanales) de los materiales mezclados para acelerar el proceso. El primer volteo se realiza a las dos semanas.

Medir la temperatura. Si no se cuenta con un termómetro se puede utilizar un machete que debe salir caliente cuando se introduzca en la mezcla. Si sale frío se le agrega estiércol para activar el proceso. Si se nota muy seco agregar agua limpia.

El compost está listo a los 3 meses, pero se debe esperar al menos 2 semanas para su uso.

Una vez hecha la pila de materiales con la altura deseada, se procede a hacer un agujero en el centro que funcione como respiradero. Se tapa con plástico, sacos u hojas de chagüite.

Se anota la fecha en que se preparó y que materiales se utilizaron.

Se realizaran volteos frecuentes (semanales) de los materiales mezclados para acelerar el proceso. El primer volteo se realiza a las dos semanas.

Medir la temperatura. Si no se cuenta con un termómetro se puede utilizar un machete que debe salir caliente cuando se introduzca en la mezcla. Si sale frío se le agrega estiércol para activar el proceso. Si
se nota muy seco agregar agua limpia.

El compost está listo a los 3 meses, pero se debe esperar al menos 2 semanas para su uso.

Cómo utilizarlo

• Para granos básicos, durante la siembra y/ aporque, aplicar al fondo del surco y tapar para evitar que el sol dañe el abono.

Se recomienda de 8 a 12 quintales por manzana. En ladera, se aplica al golpe de espeque lo que alcanza en primer tercio de manos extendida, luego se coloca la semilla y se tapa.

• Cuando el compost está listo, utilizar en cantidades de media a una libra en el caso de frutales, café, etc., al fondo del hoyo cuando se va a trasplantar.

• Si la planta ya está establecida aplicarlo a una distancia de 10 centímetros del tallo e incorporarlo con azadón.

• Al momento de usar el compost se puede colar y la broza obtenida (ramitas, terrones, etc) se guardan para agregarlo al siguiente compost que se preparará.

Las fases de procesamiento del compost son las siguientes:

Ira fase: preparación
IIda fase: cuando empieza a calentar, esto indica que el proceso de descomposición ha iniciado.
IIIra fase: enfriamiento, que inicia más o menos a los dos meses. Si a los 3 meses aún está caliente dejarlo enfriar naturalmente destapado.

2. Compost mineralizado

Para la elaboración de compost mineralizado se utilizan los mismos materiales que en el compost, solo se agregan el carbón y la harina de roca. El carbón permite buena oxigenación del abono y la liberación gradual de los nutrientes útiles para las plantas y la harina de roca
aporta micronutrientes como zinc, cobre, hierro, calcio que los cultivos necesitan.

El procedimiento para su elaboración es igual que en el compost. La altura del montón no debe ser mayor de los 40 centímetros. Este tipo de abono está listo en 40 días.

Cómo utilizarlo
• Granos básicos en siembra y/o aporque, se debe tapar para evitar los rayos del sol directamente en el abono. Se recomienda de 8 a 12 quintales por manzana.

• En ladera, se aplica al golpe de espeque lo que alcanza en primer tercio de la mano extendida, luego se pone la semilla y se tapa.

• En viveros: para mezcla de bancal, para bolsa o cubetas se pone 40% de compost y 60% de tierra.

• En hortalizas: en vivero igual que anterior y al trasplantarla se pone una onza por golpe o plantita. Puede poner de nuevo si hace aporque.

3.Lombrihumus o lombricompost

Es el abono producto de los deshechos (estiércol y orina) de las lombrices, es uno de los abonos más completos porque es rico en nitrógeno, fosforo, potasio, calcio y magnesio.

Si se le agrega 400 gramos de harina de roca colada por metro cúbico de estiércol con lombrices, se potencia la calidad de este abono porque los nutrientes presentes en la harina de roca son ricos en microelementos como zinc, cobre, manganeso, además hace que los elementos estén disponibles para ser absorbidos por las plantas.

II. Elaboración de abonos orgánicos líquidos


Los abonos orgánicos líquidos son el resultado de la descomposición de materia orgánica mediante la acción de microorganismos disuelta en agua, transformando elementos que no podrían ser aprovechados directamente por las plantas en sustancias fácilmente asimilables
por las mismas.

  1. Té de estiércol de vaca

    Es una preparación que convierte el estiércol sólido en un abono líquido. Durante este proceso el estiércol suelta sus nutrientes
    al agua y así se hacen disponibles para las plantas.

    Ingredientes y materiales necesarios

    • 3 Libras de estiércol fresco (vaca, cerdo, gallina).
    • 1 Libra de hojas de leguminosas (Madero Negro, Leucaena, Marango).
    • Un cuarto de litro de leche o suero sin
    sal.
    • 4 Onzas de azúcar o media tapa de dulce.
    • 1 Cuerda de 50 centímetros.
    • 1 Balde de 20 litros de agua.
    • 1 Pedazo de tela.
    • 1 Pedazo de plástico para tapar el balde.
    • 1 Piedra.

Procedimiento

Paso 1: En la tela coloque el estiércol, las hojas picadas, amarre una piedra dejando un extremo de la cuerda fuera del balde, como si fuera una bolsa de té.

Paso 2: Agregar agua de pozo, leche o suero y el azúcar hasta llenarlo, tape el balde con el plástico, dejar fermentar por 2 semanas.

Paso 3: Hacer remoción diario y volver a tapar.

Uso del té de estiércol

Puede aplicarse en aspersiones al follaje de los cultivos o directamente al suelo. La relación para usarla será 1 litro de té por 3 litros de agua limpia.

Se puede aplicar medio litro de la preparación cada 15 días con bomba de mochila. Se debe almacenar en un sitio sombreado y fresco, debiendo mantenerse tapado para evitar la pérdida de los nutrientes. No guardar más de tres meses.

2.Biofertilizante a base de estiércol de vaca

Se prepara utilizando los siguientes materiales:

Ingredientes para elaborar 20 litros de Biofertilizante:

• 10 libras de estiércol fresco de vaca.
• 2 litros de leche o 4 litros de suero.
• 2 litros de melaza o 1 atado de dulce diluido en agua.
• 18 litros de agua.

Materiales

• 1 Recipiente plástico con tapa con capacidad de 20 litros
• 1 Balde de plástico con capacidad de 20 litros
• 1 Botella desechable
• 1 Pedazo de manguera de ½ pulgada
• 1 Embudo
• 1 Bastón de madera

Procedimiento

• En un balde plástico, mezclar el estiércol con 10 litros de agua.
• Añadir la melaza, la leche o suero, mezclar hasta lograr homogenizar la solución.

• Vaciar en el recipiente plástico la mezcla, agregar el volumen de agua que quedaba y homogenizar.

• Con el fin de extraer el gas que genera el líquido, se perfora un hoyo en la tapa del recipiente plástico cuyo diámetro coincide con el de la manguera. Luego, se introduce la manguera al hoyo (es importante dejarlo bien sellado para que no entre el aire externo al recipiente).

• Colocar una botella plástica con agua, a manera de respiradero, amarrarla al bidón.

• Dejar fermentar la mezcla por lo menos 20 días o cuando deje de burbujear.

Antes de usar el Biofertilizante tenga en cuenta lo siguiente:

• Cuele el producto en una manta fina.
• Envasar en recipientes de plástico.
• Etiquetar y anotar la fecha de elaboración.
• Almacene el producto en un lugar fresco y seco.
• Mantenga el Biofertilizante fuera del alcance de los niños.

Aplicación:

• De esta solución, aplicar de 1 a 1.5 litros por cada bomba de 20 litros, utilizando de agua limpia.

2. Biofertilizante a base de estiércol de vaca enriquecido

Es un abono orgánico líquido que se obtiene a partir de la fermentación y descomposición de materiales orgánicos mezclados en un medio líquido (estiércol fresco de animales y enriquecido con melaza, leche, semolina),
en condiciones anaeróbicas, es decir sin la presencia de aire.

El proceso de fermentación se origina a partir de una intensa actividad de microorganismos, donde los materiales orgánicos utilizados se transforman en minerales, vitaminas y otras sustancias que son aprovechadas por las plantas. Este proceso dura aproximadamente 20 días.

Se debe elaborar en lugares frescos donde no le de sol. El biofertilizante obtenido se aplica de manera foliar.

Materiales:

• 2 lb estiércol fresco
• 2 litros de leche
• 2 lb semolina
• 1 lb hojas descompuestas (que tengan MM, no secas)
• 2 lt melaza
• 4 onzas levadura (opcional)
• Agua (cantidad??)
• Bidón plástico con tapa.
• Manguera plástica.
• Botella plástica (capacidad 12 onzas?).

Preparación:

Para elaborar el biofertilizante, se debe de garantizar todos los materiales necesarios, principalmente el bidón plástico con su tapa que es donde directamente se mezclaran los ingredientes.

Durante el proceso de fermentación, los biofertilizantes tienen la particularidad de producir gases. Debido a esto se debe elaborar un sistema que elimine los gases producidos pero que no permita la entrada de aire en el recipiente que contiene la preparación.

Con el fin de extraer el gas que genera el líquido, preparar la tapa del bidón colocando una manguera plástica lo que permitirá la salida del aire. Para esto con un cuchillo se hace un agujero del diámetro de la manguera, procurando que no quede floja al introducirla. Más adelante se observa la instalación del sistema en el bidón.

Paso 1:
En el bidón plástico poner la leche y la melaza. Mezclar bien.

Paso 2:
Agregar el estiércol y agua en el bidón. Continuar mezclando para homogenizar.

Paso 3:
En una bolsa de tela o saco, se pone la hojarasca descompuesta, levadura y semolina. Si no se cuenta con semolina se puede hacer uso de sorgo molido.

Paso 4:
El saco se amarra y se introduce en la mezcla. A éste se le puede poner peso para que se vaya al fondo del bidón. Esto se hace ya que si el saco queda arriba, es difícil que el agua absorba los ingredientes del saco (semolina, levadura, MM de la hojarasca).

Poner la tapa con la manguera.

Importante: El bidón no debe llenarse hasta arriba, el líquido no debe tocar la manguera ubicada en la tapa.

Tapar muy bien el bidón y revisar la manguera, si queda un poco floja sellar el borde del agujero con jabón, goma o cualquier otra sustancia que no permita la entrada o salida de aire.

Si la manguera toca el líquido no habrá escape de aire, se producirá mucha presión y el bidón puede explotar o el líquido saldrá por la manguera.

En el otro extremo de la manguera ubicar una botella plástica con agua, a manera de respiradero, amarrarla al bidón.

La botella siempre debe de tener agua, para lo cual se deben de hacer revisiones periódicas y rellenarla si fuese necesario.

Si le hace falta agua a la botella, habrá entrada de aire al interior del bidón y se echará a perder el biofertilizante.

Anotar la fecha de elaboración, colocar en un sitio fresco bajo sombra. El biofertilizante estará listo en 21 días, al abrirlo tendrá un olor a enchichado???.

Una vez finalizada la preparación, se ubica el recipiente en un lugar bajo sombra. La tapa se abre más o menos a los 6 días para verificar el estado de la fermentación.

Si se siente un olor a descomposición, agregar 1 litro de melaza para mejorar el estado de la mezcla.

Aproximadamente a los 20 finaliza el proceso de fermentación, el biofertilizante se deja descansar por espacio más o menos de 10 días antes de su uso.

Cómo utilizar el biofertilizante:

Al momento de utilizar, colar con una tela fina para evitar que algún residuo taponee la boquilla de la bomba de mochila. Estos residuos se pueden guardar y utilizar en la próxima preparación.

Utilizar 2 litros por bombada en plantas con más de 20 días de establecidas. Medio litro por bombada en plantas recién trasplantadas como tomate y chiltoma.

Fertilizante foliar a base de hojas de madreado o madero negro

Este fertilizante ayuda al follaje, optimizando la capacidad fotosintética de las plantas, mejorando el aspecto, sabor, consistencia y conservación por mayor tiempo durante el almacenaje de los frutos en los cultivos de café, frijol, cítricos y hortalizas.

Materiales para la elaboración de un galón de fertilizante foliar:

• Una libra y media de hojas de madreado o madero negro.
• Media libra de cal.
• Cuatro litros de agua.
• Un octavo de taco de jabón neutro diluido, va como adherente.

Procedimiento:

• Se pican y se muelen las hojas de madreado o madero negro.
• En un recipiente, preferiblemente de barro, agregue agua, las hojas molidas y la cal. Revuelva hasta que la mezcla quede completamente uniforme.
• Una vez que haya hervido suficiente, déjelo enfriar, cuando esté tibio, agregue el jabóndiluido, revuelva de nuevo y lo envasa en un recipiente plástico, rotulando la fecha de elaboración. Déjelo en reposo.

Forma de uso y cantidad a utilizar:

• Puede ser utilizado a los quince días después de la preparación, a una dosis de medio litro
de fertilizante foliar para una bombada de 16 litros.
• Se aplica muy de mañana o a últimas horas de la tarde .
• Si se aplica un mes después de la preparación, la dosis es un cuarto de litro para una bomba
de 16 litros, debido a mayor concentración de micro elementos activos en el sustrato.