Cultivo de Guayaba Taiwanesa

Cultivo de Guayaba Taiwanesa

Establecimiento del cultivo

Para garantizar un cultivo de calidad, se requiere el uso de plantas injertas. Para esto se utilizan patrones de variedades criollas tolerantes a suelos adversos, en las que se injerta las yemas de la guayaba taiwanesa. Las semillas criollas se siembran en bandejas, cuando miden de 2 a 3 centímetros se trasladan a bolsas de polietileno con capacidad de 2 libras, 6 meses después se realiza el proceso de injertación. El trasplante se realiza un mes después cuando el injerto está totalmente pegado.

Distancia de siembra y densidades

La distancia de siembra recomendada para la guayaba taiwanesa es de 3.75 metros entre calle y 3 metros entre plantas en zonas seca lo que equivale a 622 plantas por manzana.

En zona húmeda se siembra a 4 x 4 metros para obtener 437 plantas por manzana.

Para la siembra se hace un hoyo de 40×40 centímetros.

Manejo de poda

Poda de formación: Se realiza cuando alcanza una altura de 1 a 1.5 metros después del trasplante. La segunda, tercera y cuarta poda se hace cuando las ramas tienen 30 centímetros, se podan dejando 25 centímetros de largo estimulando nuevos brotes, se eliminan ramas del centro para ir formando una copa.

Poda de fructificación: Se hace cuando las ramas tienen 5 nudos y no tienen frutos para estimular los nuevos brotes.

Poda de renovación: Cada año se reduce la altura de la copa para que facilite el embolsado de frutos, control de plagas y enfermedades.

Despunte o poda de engorde: Se realiza al momento del embolsado de frutos para estimular el crecimiento de los frutos.

Fertilización del cultivo

Al momento de la siembra aplicar 5 onzas de 18-46-0 y 20 libras de abono orgánico al fondo del hoyo.

En el mes dos se aplican 5 onzas por planta de 18-46-0.

En el mes cuatro usar 2 onzas de 15-15-15 más 2 onzas de urea.

En el mes seis, ocho y diez aplicar 3 onzas de 15-15-15 más 3 de 0-0-60.

En el mes doce 3 onzas de 15-15-15 por planta.

Después de la poda retomar el programa de fertilización; para complementar se deben hacer aplicaciones quincenales de foliares principalmente a base de boro, calcio, zinc, magnesio a partir de la floración.

Control de malezas

Control manual: se realiza con machetes, azadón. Realizar un aporque dejando una altura de 30 centímetros para evitar que compitan por agua y nutrientes.

Control mecánico: Se utilizan desbrozadoras

Control cultural: se utiliza cobertura mulch con rastrojos. Control químico: como última opción, seleccionando aquellos productos de banda verde y selectivos al cultivo que son menos dañinos al ambiente y la salud humana.