El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria y la Agencia Coreana para el Desarrollo Agrícola realizaron la firma de dos importantes convenios para desarrollar e incrementar la producción de arroz y tomate en Nicaragua.

Ambos proyectos tienen como fin el desarrollo de variedades de arroz adaptadas en Nicaragua y tecnologías de reducción de costos de producción, y la difusión y transferencia de tecnologías para mejorar la productividad de cultivo de tomate durarán tres años (del 2020 al 2222) y tienen un monto de 7.2 millones de córdobas.

Son dos rubros muy importantes para nuestra producción, para nuestro país, para los productores y para el pueblo de Nicaragua. Es muestra del compromiso y de los resultados positivos en estos arduos trabajos de cooperación, estudios e investigación», dijo Claudia Cárdenas, codirectora del INTA.

Explicó que “esta es la segunda fase de ambos proyectos. La primera fase fue exploratoria. De implementación, de establecimientos de áreas para ver la adaptación de variedades coreanas. En la segunda fase vamos a entrar directamente con el productor, a la transferencia de estas nuevas variedades y nuevas tecnologías y de los diferentes mecanismos siempre con la meta de buscar incremento en la producción”, aseguró Cárdenas.

Durante los tres años se espera incrementar en un veinte por ciento la producción de tomate.

De esta manera Corea del Sur continúa fortaleciendo los lazos de cooperación con el Gobierno de Nicaragua.

Por su parte, el doctor HoKi Park, director del Centro Kopia en Nicaragua, indicó que en el caso del arroz Nicaragua tiene una autosuficiencia del setenta por ciento, es poco lo que hace falta para que pueda cubrir toda la demanda interna.

El objetivo es lograr que Nicaragua sea cien por ciento auto suficiente. En la primera fase del proyecto las variedades introducidas desde Corea lograron rendimientos bastantes promisorios al igual que la introducción de tecnología de trasplante”, explicó.

Nicaragua necesita desarrollar nuevas tecnologías para poder mejorar los rendimientos como por ejemplo diferentes tipos de siembra. En el caso del arroz en los próximos años vendrá la fase de demostración en los departamentos”, añadió.

“En el caso del cultivo de tomate hemos podido alcanzar en la primera fase el 78 por ciento de incremento en el rendimiento productivo y un 138 por ciento de ingresos para el productor”, aseguró Park.